Las personas usuarias de Alena Coslada mantienen una participación semanal como voluntarios en la Protectora de Animales de
Mejorada, una actividad que forma parte de las intervenciones orientadas al bienestar emocional y la recuperación.
El contacto con los animales, el cuidado diario y la colaboración en tareas de la protectora favorecen la adquisición de rutinas, el compromiso y la sensación de utilidad, aspectos fundamentales para dotar de sentido las actividades del día a día.
Este voluntariado refuerza la satisfacción personal y el vínculo con la comunidad, convirtiéndose en una experiencia terapéutica significativa y enriquecedora.


